La Escoleta Es Baladres da un nuevo paso hacia la sostenibilidad con el inicio del proceso de certificación de AENOR
La sostenibilidad forma parte de la manera en la que concebimos cada proyecto en Grupo Gradual. No se trata únicamente de construir edificios eficientes, sino de crear espacios que mejoren la calidad de vida de las personas, optimicen el uso de los recursos y respondan a los desafíos ambientales del presente y del futuro.
La Escoleta Municipal Es Baladres, en Santa Eulària des Riu (Ibiza), refleja esa forma de entender la construcción. El edificio ha iniciado la Fase I del proceso de certificación de sostenibilidad de AENOR, un paso que permitirá evaluar de forma objetiva las medidas sostenibles incorporadas al proyecto y su comportamiento durante la fase de uso.
Este hito supone un nuevo reconocimiento al trabajo desarrollado por Grupo Gradual y reafirma nuestro compromiso con una arquitectura responsable, eficiente y centrada en las personas.
Un edificio pensado para las personas y para el entorno
La Escoleta Es Baladres fue concebida para ofrecer un entorno educativo saludable, confortable y funcional a niños de entre 0 y 3 años. Con una superficie construida de más de 1.000 metros cuadrados y capacidad para 111 alumnos, el centro cuenta con nueve aulas distribuidas por edades, sala de psicomotricidad, comedor, cocina y diferentes espacios destinados tanto a la actividad educativa como al personal docente.
Sin embargo, el verdadero valor del proyecto reside en todo aquello que no siempre se percibe a simple vista: las soluciones constructivas y tecnológicas que permiten reducir el impacto ambiental del edificio y mejorar su eficiencia energética.
La sostenibilidad integrada desde el diseño
En Grupo Gradual entendemos que un edificio sostenible no depende de una única medida, sino del conjunto de decisiones adoptadas durante su diseño y construcción.
En el caso de la Escoleta Es Baladres, estas decisiones se traducen en soluciones que favorecen un menor consumo energético y una gestión más eficiente de los recursos naturales.
Entre ellas destacan la utilización de una cubierta de madera, la instalación de placas solares para la generación de energía renovable, un sistema de recuperación de calor que mejora el rendimiento energético del edificio y diferentes medidas para optimizar el consumo de agua, como el aprovechamiento de aguas grises y la incorporación de una cisterna destinada a mejorar la gestión de este recurso.
A ello se suman sistemas orientados al control de emisiones y a la mejora del comportamiento ambiental del edificio durante toda su vida útil.
El resultado es un espacio concebido para ofrecer bienestar a sus usuarios al tiempo que minimiza su impacto sobre el entorno.
¿Qué significa iniciar el proceso de certificación de AENOR?
La certificación de sostenibilidad de AENOR constituye un proceso de evaluación independiente que analiza distintos aspectos relacionados con el comportamiento de un edificio, como la eficiencia energética, la gestión de los recursos, el impacto ambiental, el mantenimiento o las condiciones de bienestar para las personas que lo utilizan.
Actualmente, la Escoleta Es Baladres se encuentra en la Fase I de este proceso de evaluación. En esta etapa se revisan los distintos indicadores establecidos por AENOR para verificar el nivel de sostenibilidad del edificio antes de continuar con las siguientes fases del procedimiento.
Por tanto, el edificio se encuentra actualmente en proceso de certificación, un aspecto que refleja el compromiso por someter sus prestaciones a una evaluación rigurosa y objetiva.
Construir pensando en el futuro
La construcción sostenible ya no es una tendencia, sino una necesidad. Diseñar edificios capaces de consumir menos recursos, reducir su huella ambiental y ofrecer espacios más saludables supone una inversión en calidad, eficiencia y futuro.
En Grupo Gradual trabajamos con esa visión en cada proyecto, incorporando soluciones constructivas que mejoran el rendimiento de los edificios y generan un impacto positivo tanto para sus usuarios como para el entorno.
La Escoleta Es Baladres representa esa manera de entender la arquitectura: una construcción donde la sostenibilidad no es un elemento añadido, sino uno de los principios que han guiado todo el proceso, desde el diseño hasta su puesta en funcionamiento.
El inicio de la Fase I del proceso de certificación de AENOR constituye un nuevo paso en ese camino y refuerza nuestra apuesta por desarrollar edificios cada vez más eficientes, responsables y preparados para responder a los retos del futuro.